La muerte de un idioma no es un episodio trivial

Jueves, 7 Agosto   

La muerte de un idioma no es un episodio trivial: “Un idioma no muere solo, pues con cada lengua desaparece una cultura y se pierden ricas fuentes de información sobre los pueblos. Se trata de un fenómeno semejante, en cierto modo, a la extinción de especies”, según el informe de Peter Ladefoged para la Asociación Norteamericana para el Progreso de la Ciencia.

Insensible a ese tipo de razonamientos, el vicepresidente de la Real Academia Española de la Lengua (RAE), Gregorio Salvador, no se apiadó frente a la posible extinción de idiomas.

“Las lenguas que se pierden, bien perdidas están porque ya no las habla nadie”, sostuvo en declaraciones a la AFP en Madrid. “Si bien algunas lenguas desaparecen, otras se fragmentan, con lo cual la cifra se mantiene en 4 mil ó 5 mil idiomas en todo el mundo”, agregó.

“Lo ideal sería un mundo en el que hubiera 15 ó 20 lenguas”, sentenció.

La lucha por la supervivencia es un fenómeno natural de la historia. Cuando los conquistadores impusieron su lengua en América, provocaron la extinción de 110 grupos idiomáticos y dialectos sólo en México, y otro centenar de lenguas en el resto del continente.